Hoy llego aquí con el descanso de la llave perdida
con el ruego marchito en el corazón
con los alaridos del fuego helado.
Hoy llego con la inquietud del oculto jardín,
donde las flores mueren asaeteadas por versículos
y las bajas pasiones graban en móviles
la accesible muerte, la victoria de la religión.
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