viernes, 20 de octubre de 2017

HOY

Hoy llego aquí con el descanso de la llave perdida
con el ruego marchito en el corazón
con los alaridos del fuego helado.
Hoy llego con la inquietud del oculto jardín,
donde las flores  mueren asaeteadas por versículos
y las bajas pasiones graban en móviles
la accesible muerte, la victoria de la religión.

Nos golpeó el olor nutricio de la mierda del bebé, rotundo como un hexámetro de Virgilio.   (“Mil ojos tiene la noche” Juan Manuel de Pra...